Hace una semana saqué una Mención Honorífica en el Premio Compromiso Social a Alumnos IBERO BREMOND FICSAC y me sentí muy honrada por eso. Lo pondré de este modo: compartí la distinción con otras cuatro personas (del alumnado IBERO) que se dedican a trabajar con estudiantes sirios; en observatorios de violencia psicosocial y en asociaciones estudiantiles que promueven el desarrollo desde diversos ejes; recorrer en bicicleta las rutas migratorias en México para visibilizarlas, y limpiar el agua en comunidades de otros estados, lo que incide directamente en su calidad de vida (tanto en salud como en educación). Además, estaban lxs cinco ganadorxs del Premio, quienes se dedican a la defensa de los derechos de las mujeres, de las tierras de comunidades indígenas, del desarrollo económico sustentable; que le apuestan a la lectura como medio idóneo para no caer; que saben que hilar pensamientos, conciencias, voces, juegos es la manera en que se construye comunidad.
Las personas que me conocen saben que sueloautoflagelarme dos o tres veces por semana ser muy crítica conmigo. Hay dos consecuencias principales en mi vida: la dificultad para recibir halagos sin que me ponga roja y reprocharle cosas a la Erika del pasado. Por ejemplo, durante el último año (y más con lo del Premio), he pensado infinidad de veces que yo debería haberme involucrado en proyectos de defensa y promoción de los derechos humanos desde hacía miles de años; no importaba si, según yo, me iba a dedicar a la investigación en neurociencias, debería haberlo hecho.
Sin embargo, en los últimos tiempos (¡¡¡por fin!!!) he aprendido que mi tiempo se invierte mejor en otras cosas que no sean reprocharle cosas a la Erika del pasado; cosas como ver los intensos colores de cada flor; disfrutar el olor a comida; reír tanto que ya no pueda respirar, y ser agradecida. Así, hice esta pequeña carta a todos ustedes que me hacen entender cada día el significado del En todo amar y servir. Me sentí una rockstar en potencia ese día, pero sé que es un esfuerzo de muchísimas manos. Mi medalla es tan mía como de ustedes, así que les tengo un pequeño mensaje.
Las personas que me conocen saben que suelo
Sin embargo, en los últimos tiempos (¡¡¡por fin!!!) he aprendido que mi tiempo se invierte mejor en otras cosas que no sean reprocharle cosas a la Erika del pasado; cosas como ver los intensos colores de cada flor; disfrutar el olor a comida; reír tanto que ya no pueda respirar, y ser agradecida. Así, hice esta pequeña carta a todos ustedes que me hacen entender cada día el significado del En todo amar y servir. Me sentí una rockstar en potencia ese día, pero sé que es un esfuerzo de muchísimas manos. Mi medalla es tan mía como de ustedes, así que les tengo un pequeño mensaje.
Estoy más que consciente de que este mundo nuestro se mueve por hilos que están tan arriba (¿o tan en lo profundo?) que no podremos hacer cambios radicales, tajantes, totales. Y no me importa ya eso.
Me mueven las comunidades que nos ofrecen sus espacios, sus saberes, sus hogares, su comida; me mueven los niños que me hacen caso porque su recompensa es pintarme con acrílico cuando acabe de trabajar; me inspiran los adolescentes que hablan del patriarcado y sus injustos efectos; me llenan las risas, los abrazos, la fuerza tan enorme (llámenle recursos o resiliencia o como quieran) de quienes sonríen cuando el panorama está negro y espeso; me impactan los adultos repletos de historias de vida, de esas que concluyen con un: "Lo hice porque alguien tenía que hacerlo", o con: "Ahora veo atrás y no entiendo cómo le hice, pero lo logré"; me llenan de lágrimas y orgullo quienes convirtieron su dolor y su sufrimiento en un poderoso motor de lucha.
Y me mueven ustedes; me mueven nuestros chistes malos, la música que compartimos, nuestros días de rabia e indignación; nuestros gritos en marchas, nuestros susurros a altas horas de la noche. Me mueven ustedes porque son mis compañeros/as de lucha, pero también porque les admiro y les quiero profundamente por enseñarme que vamos caminando, a veces a toda velocidad y a veces paso a pasito.
Gracias por abrirme los sentidos a tantísimas cosas; por vernos y compartirnos. Mi cielo se ha vuelto una perpetua noche estrellada desde que les conocí.
Me encanta saber que tienes un blog, Érika bebé... Muchas felicidades, este es tu logro y solo tú sabes lo que te costó. Te quiero. Pd. Pierde.
ResponderEliminar❤❤❤❤❤
EliminarPd. Pierde y prepárate para este fin 😎